Por Qué las Corporaciones Necesitan AEDs (Desfibriladores Externos Automáticos)
Más de 350,000 personas en los E.E.U.U. mueren cada año de paro cardíaco. Los cardiólogos creen que más de la mitad de ellos pudieran salvarse si hubiera una amplia disponibilidad de desfibriladores.
Los desfibriladores emiten una descarga eléctrica que reactiva el corazón de las víctimas de paro cardíaco. Desafortunadamente, la ventana de oportunidades para salvar a la víctima es de cinco a seis minutos desde el momento del paro cardíaco. El congestionado tráfico en las grandes ciudades y las largas distancias en áreas más rurales hacen muy difícil llegar a la víctima durante este crucial período de tiempo. En realidad, las probabilidades de ser resucitado en la Ciudad de Nueva York son menos del 1%. Esta es la razón por la cual la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) y los cardiólogos de todo el país están luchando para una mayor disposinibilidad de desfibriladores. Ellos creen que los desfibriladores deberían estar disponibles en muchos lugares como fábricas, clubes de salud, edificios de departamentos y en casas privadas y deberían poder ser utilizados por una variedad de personas que no sean especialistas en el cuidado de la salud.
La información médica es alarmante. Aproximadamente la mitad de la gente que padecen de enfermedades coronarias muere sin advertencia, sin nunca antes haber mostrado algún síntoma de enfermedad coronaria. Además, el paro cardíaco no siempre significa que haya ocurrido un ataque al corazón. Las arterias obstruidas pueden causar que los impulsos eléctricos del corazón se desorganicen, lo cual resulta en un trastorno llamado fibrilación ventricular que puede durar hasta cinco minutos. La descarga eléctrica de un desfibrilador reorganiza los impulsos eléctricos para que el corazón pueda reanudar su latido normal. El tiempo es crucial; cada minuto que pasa el corazón tiene cada vez menos actividad eléctrica. A diferencia de lo que la gente ve en la televisión y en las películas, una vez que un paciente tiene una "línea plana", no queda actividad eléctrica en el corazón; es muy tarde para que un desfibrilador salve al paciente.
El argumento para el uso extensivo de los desfibriladores ha sido posible gracias al desarrollo de una nueva generación de desfibriladores que son mucho más fáciles de operar por casi cualquier persona. Los dispositivos poseen muchas características importantes. Todas las máquinas pesan alrededor de cinco libras y fueron diseñadas en conjunto con la AHA para que sean simples de manejar por los amateurs. No sólo las baterías de litio que duran cinco años eliminan la necesidad del mantenimiento o recarga; los chips de computadoras también evalúan el sistema operativo todos los días. Las máquinas proveen instrucciones simples de voz para que los usuarios que estén en pánico no tengan que detenerse a leer las instrucciones. De acuerdo con los fabricantes, los ritmos cardíacos pueden ser analizados por la máquina para determinar si es necesaria una descarga; si esto es así, la máquina se carga, le indica al rescatista que se mantenga alejado y emite una descarga, a veces dos o tres si es necesario.
Las compañías están eligiendo comprar desfibriladores para asegurar la seguridad de sus clientes. American Airlines fue la primer aerolínea en equipar todos sus aviones con desfibriladores y otras aerolíneas están considerando hacer lo mismo. Metro North ha ordenado desfibriladores para sus carros de emergencia médica en la Estación Grand Central en Nueva York. Algunos casinos de Las Vegas también los han ordenado.
Hay cuatro compañías que fabrican estas máquinas: Survivalink Corp. de Minneapolis., Laerdal Medical Corp., una compañía noruega que tiene su oficina central en E.E.U.U. en Wappingers falls, N.Y., Physio-Control Corp. de Redmond, Washington, y Heartstream de Seattle.
Esta publicación fue creada sólo para información y concientización del público. El gobierno local del Condado de Orange no promociona o apoya ninguno de los negocios mencionados o listados en este sitio Web. Si su negocio es un suministrador de AEDs, equipo relacionado, o un centro de capacitación y le gustaría que esté listado en esta publicación, contacte a las oficinas de Incentivos de Salud Comunitarios al (407) 836-9886, o envíe un correo electrónico a Incentivos de Salud Comunitarios.