El Condado de Orange Refuerza la Seguridad de las Aceras
Probablemente, la mayoría de los residentes no presta mucha atención a la acera que pisan, hasta que algo anda mal en ella.
En las zonas no incorporadas del Condado de Orange, la División de Carreteras y Desagües de Obras Públicas es responsable del mantenimiento de más de 2,700 millas de aceras que conectan a los residentes con vecindarios, escuelas, parques, paradas de transporte y otros destinos.
Mantener esa extensa red segura y accesible requiere más que responder a solicitudes de reparación. También significa buscar problemas de manera proactiva.
Los equipos del condado evalúan las aceras de los vecindarios como parte de nuestro proceso de evaluación para la renovación de la superficie de las vías; recorren las calles a pie e inspeccionan cada una de las secciones en busca de superficies irregulares, grietas significativas, asentamientos, daños causados por raíces de árboles y otras condiciones que puedan representar un riesgo de tropiezo o afectar la accesibilidad.
"Gran parte del mantenimiento resulta más eficaz cuando los residentes no tienen que preocuparse por ello", afirmó George Shupp, jefe de proyectos de la Sección de Investigación de Carreteras y Desagües de Obras Públicas. "Las personas deberían poder caminar por su vecindario, llevar a sus hijos a la escuela o llegar a una parada de autobús sin tener que pensar si la acera es segura para transitar".

La magnitud de ese trabajo es considerable. Tan solo el año pasado, el Condado de Orange completó 1,072 reparaciones de aceras.
No todas las grietas requieren reemplazo. Las cuadrillas del condado evalúan cada ubicación para determinar la respuesta adecuada, la cual puede incluir rebajar una superficie irregular, tomar una medida provisional para eliminar un peligro inmediato o retirar y reemplazar una sección dañada de la acera.
Las raíces de los árboles se encuentran entre las causas más comunes de las aceras irregulares, aunque el asentamiento del suelo, los vehículos pesados, las estructuras de servicios públicos, las condiciones climáticas y el envejecimiento natural también pueden provocar daños.
Con miles de millas de aceras que mantener, decidir dónde concentrar los recursos es fundamental. El Condado toma en cuenta el tránsito peatonal, las zonas escolares, los reportes de los residentes y otros factores al programar las reparaciones. Siempre que resulta práctico, los proyectos se agrupan geográficamente, lo que permite a las cuadrillas y a los contratistas atender múltiples ubicaciones dentro de la misma zona de manera más eficiente.
Y ese enfoque proactivo es especialmente importante para los residentes que podrían verse más afectados por una acera irregular.
"El estado de una acera que puede parecer relativamente insignificante puede tener un impacto mucho mayor en una persona que utiliza silla de ruedas, andador u otro dispositivo de movilidad", explicó Shupp. "Identificar los peligros y acondicionar los lugares para que sean seguros con la mayor rapidez posible ayuda a reducir el riesgo de tropiezos y contribuye a una red peatonal más segura y accesible".
Para los equipos encargados del mantenimiento de esas aceras, el impacto de su trabajo se refleja en los momentos cotidianos.
"Resulta especialmente significativo si pensamos en un niño que va caminando a la escuela, en un residente mayor que da su paseo diario o en alguien que utiliza una silla de ruedas u otro dispositivo de movilidad", señaló Shupp. "Puede que la labor no siempre sea muy visible, pero contribuye directamente a lograr vecindarios más seguros, accesibles y mejor conservados en todo el Condado de Orange".
Los residentes también pueden ayudar al Departamento de Obras Públicas a identificar posibles peligros en las aceras utilizando sus teléfonos. Si observa una acera irregular, agrietada o dañada en zonas no incorporadas del Condado de Orange, puede enviar una solicitud a través de la aplicación móvil del Condado de Orange 311 o llamar al 3-1-1 o al 407-836-3111 para que el personal del condado evalúe el lugar.
